Algunas ideas para pensar nuestro contexto: crisis vs. muerte lenta, por Lauren Berlant

Lauren-Berlant

Son días agitados en la Argentina -y en muchos países, por los mismos motivos u otros-, y escucho una y otra vez la palabra “crisis”. Eso me lleva de nuevo a Lauren Berlant, teórica queer estadounidense, quien propone la idea de “muerte lenta” para pensar ciertos modos de violencia del presente, y denuncia las implicancias de que interpretemos estos fenómenos como “crisis”. Siguen algunos fragmentos de ella que creo pueden aportar a la reflexión:

“La muerte lenta no prospera en eventos traumáticos, fenómenos discretos con un marco temporal determinado, como aparentemente sí harían los encuentros militares o los genocidios. Prospera más bien en ambientes temporales, cuyas cualidades y contornos en el tiempo y el espacio con frecuencia son identificados con el presente de lo ordinario mismo, ese dominio de continuar viviendo, en el que se aproximan la actividad del día a día; la memoria, las necesidades y los deseos; las temporalidades diversas y los horizontes de lo que damos por sentado. (…) En un ambiente ordinario, la mayoría de lo que llamamos eventos no tienen la escala del impacto memorable, sino que son más bien episodios, esto es, ocasiones que hacen experiencias, mientras que no cambian mucho de nada.”

“Pero (…) con frecuencia cuando lxs académicxs y activistas captan el fenómeno de la muerte lenta en condiciones de privación a largo plazo, eligen representar mal la duración y la escala de la situación, llamando crisis a aquello que es un hecho de la vida y ha sido un hecho determinante de la vida para una cierta población, que lo vive como un hecho en el tiempo común. (…) Por supuesto que este despliegue de la crisis es con frecuencia, y de manera explícita e intencional, una táctica de redefinición, un gesto de distorsión o desvío que aspira a hacer que un fenómeno ambiental aparezca repentinamente como un evento, porque en tanto condición estructural o predecible no ha engendrado los tipos de acción histórica que asociamos con la agencia histórica que una crisis parecería requerir.”

“Dado que la ćatástrofe significa cambio, la retórica de la crisis traiciona el punto constitutivo: que la muerte lenta, o el desgaste estructural de ciertas personas debido a su pertenencia a ciertas poblaciones, no es ni un estado de excepción ni su opuesto, una mera banalidad. Es más bien un dominio de revelación, donde una escena inquietante de vida, que ha sido sofocada en la conciencia ordinaria, se revela como algo entretejido con la vida ordinaria, como hormigas que se revelan correteando bajo una piedra que levantamos sin pensarlo. Es como si precisamente ese salirse de escala que tiene la retórica sensacionalista de lo ordinario de una crisis, midiera la intratabilidad estructural de un problema con el que el mundo puede vivir, que sólo parece una crisis y una catástrofe cuando se vincula con nuevos cuerpos ejemplares.”

Lauren Berlant, “Slow Death”, 2007 (la traducción es un poco libre porque la escritura de Berlant es muy compleja).